Un extracto del brócoli ayuda a controlar la glucemia

El sulforafano, un compuesto presente en Brassica oleracea italicael (brécol, bróquil, bróculi o brócoli) parece ayudar a controlar la glucemia en la diabetes tipo 2.

 

Brécol

El sulforafano, presente en los brotes de brécol, podría contribuir en el control de la glucemia de los pacientes con diabetes tipo 2, según un nuevo estudio que se publica en Science Translational Medicine.

Los resultados podrían suponer una opción más en el abordaje de la diabetes, que se ha convertido en una epidemia mundial. El tipo 2 afecta a más de 300 millones de personas en todo el mundo, y hasta el 15 por ciento de los pacientes no pueden seguir el tratamiento de primera línea, la metformina, debido a la toxicidad renal, destacan los autores de este estudio.

Annika Axelsson, del Centro de Diabetes en la Universidad de Lund, en Suecia, es la primera firmante del trabajo. Mediante un análisis informático, los investigadores identificaron una serie de compuestos que podrían contrarrestar los cambios de expresión génica asociados con la diabetes tipo 2. De esta forma, recopilaron una especie de ‘firma' para la diabetes basada en 50 genes; luego usaron bases de datos de expresión génica aportadas por otros estudios para analizar la posible eficacia de 3852 moléculas para revertir la enfermedad.

El compuesto químico más prometedor fue el sulforafano, que se encuentra de forma natural en las verduras crucíferas, en esencia, plantas que pertenecen a la orden Brassicales, tales como el brécol, las coles y la coliflor. Esta sustancia amortiguó la producción de glucosa de células hepáticas en cultivo y modificó la expresión génica del hígado alejándola del estado de la diabetes, en modelos de la enfermedad con ratas.

Los investigadores administraron extractos concentrados de brécol a 97 pacientes con diabetes tipo 2 en un ensayo controlado con placebo durante doce semanas. Los participantes del estudio que no presentaban un adecuado control de la enfermedad exhibieron niveles de glucosa en sangre en ayunas significativamente menores que los individuos que sirvieron de control.

Al margen de la aportación concreta de este estudio en el manejo de la diabetes tipo 2, los autores destacan la utilidad de esta metodología de investigación, por la que se identifican firmas genéticas de enfermedades para encontrar posibles candidatos farmacológicos a partir grandes bases de datos públicas de expresión genética.
junio 16/2017 (diariomedico.com)