Eliminar las células senescentes revierte el hígado graso no alcohólico

Un tratamiento farmacológico que elimina las células hepáticas parece funcionar en la esteatosis hepática no alcohólica.

Hígrado graso de ratón. ((C Maíllo, IRB Barcelona))Las células senescentes del hígado podrían ser un objetivo terapéutico en la esteatosis hepática no alcohólica. Según un estudio que se publica en Nature Communications, estas células promueven la acumulación de grasa en el hígado. El trabajo demuestra en modelo murino que los fármacos que las eliminan selectivamente pueden reducir el hígado graso.

La esteatosis hepática no alcohólica suele asociarse al envejecimiento, aunque la causa última de esta relación no está clara. Algunos investigadores han sugerido que se debe a la acumulación de células senescentes, que aumentan además de con el envejecimiento, como respuesta al estrés (por ejemplo, al daño en el ADN). La presencia de esas células influiría en las funciones de otras células vecinas, a través de la señalización molecular.

El nuevo estudio viene a confirmar esta hipótesis, a la luz de los resultados obtenidos en ratones. Los autores, dirigidos por Diana Jurk, del Instituto del Envejecimiento en la Universidad de Newcastle, en Reino Unido, ha visto que las células senescentes del hígado no pueden romper de forma eficiente los adipocitos, como lo harían las células hepáticas normales, lo que se traduce en una acumulación de grasa en el hígado de los animales.

Al aumentar el número de células senescentes hepáticas en los ratones mediante el daño en el ADN, empeoraban los síntomas del hígado graso. En cambio, si se administraba una combinación de dos fármacos que acaban selectivamente con las células senescentes (dasatinib y quercetina) se reducía la esteatosis hepática en los roedores.

"Es la primera vez que tenemos un tratamiento eficaz para el hígado graso. Nuestro hallazgo demuestra que al usar este nuevo método para eliminar células senescentes podemos ser capaces de influir significativamente en esta enfermedad grave y común", dice Jurk. "En un futuro cercano, esperamos probar estas intervenciones en personas y lograr un impacto positivo en la vida de los pacientes".
junio 16/2017 (diariomedico.com)